Simplemente no sé qué hacer con ella. La veo y me inspira ternura, fragilidad, delicadeza, y no sé qué hacer con esas cosas. Nací para levantar cosas pesadas, para hacer trabajos duros, para aguantar el dolor sin quejarme, para perseverar y no dejarme derrotar, y al verme ante algo tan distinto a mí siento que mi cerebro se queda como una página en blanco, o como un aparato eléctrico que hace corto circuito por el choque de tantos pensamientos encontrados a la vez, sin que uno logre llegar a la torre de controles para dar la orden: Esto hay que hacer. 
Me desespero ante la ignorancia y la impotencia; me hundo en un conflicto emocional y mental, como el niño que se desespera al no ser capaz de resolver el problema. No puede deshacer el nudo.  No logro deshacer el nudo entre mi incapacidad y mi deseo de acercarme, mi inutilidad y mis intensas emociones por tenerla y amarla. 
¿Cómo? ¿Por dónde la tomo? ¿Cómo la agarro?  

Sí. Tenés toda la razón. La impotencia es una extraña sensación. ¿Alguna vez has tratado de cuidar una flor? Si lo hicieras te darías cuenta de que es un arte. Es algo que demanda conocimiento, responsabilidad, dedicación, paciencia, fidelidad. Si te pasás un poco de sombra o de sol, de agua o de falta de ella, encontrarás tu flor con las puntas de sus pétalos cafés, y te dirás: “¡Pero si ayer estaba perfectamente bien!?” Sí, pero así de rápido sucede, con un muy pequeño descuido.
¡Y cuántas clases distintas de flores hay! Cada una es diferente, y cada una necesita distinto trato. Tenés que saber qué trato necesita ésta y qué trato necesita aquélla. Girasoles, margaritas, violetas, tulipanes, lirios, rosas, azucenas, claveles, ... Esta necesita sombra, aquélla sol. Esta necesita agua a diario, aquélla sólo cada dos días. Esta necesita que la cambiés de lugar, aquélla no soporta el cambio. Esta necesita sol, aquélla no lo tolera. 
Así es la mujer.  La regla es que es flor: es delicada, necesita cuidado, no puede vivir sin luz y agua (honestidad y fidelidad). Pero por lo demás, tenés que aprender acerca de su individualidad si querés que se convierta en una flor en todo su esplendor bajo el cuidado de tus manos. 
La razón por la que muchas resplandecen es porque han aprendido a cuidarse ellas mismas, y a huir de las inclemencias del tiempo (lascivia, lujuria, sexo libre, infidelidad, promesas falsas). Y lo más probable es que te reconozcan como un inexperto y ellas tengan cuidado de ti en lugar de ponerse en tus manos inseguras.  

Si querés cuidar de una de ellas, si estás en contacto con tu corazón, con todos esos sentimientos dulces de amor que te atraen a ella, confiá en ti mismo y recurrí a esa parte en ti que no es “fuerte”, sino delicada: paciente, consciente, responsable. La fuerza la necesitarás para cuidarla de lo que la amenaza alrededor y para ayudarla con todo aquello que sea demasiado pesado para ella, pero para tu trato directo con ella necesitarás la delicadeza, la ternura, el amor. El amor es fuerte y tierno simultáneamente. El amor tiene la medida perfecta: no la tomarás ni tan suavemente que la dejés caer, ni tan fuertemente que la rompás, la majés o la dañés por apretarla tanto.  

El miedo no es tu amigo. La conciencia sí lo es. Si sabés que no tenés el conocimiento necesario, observá, estudiá, aprendé, y luego poné manos a la obra con la práctica. Hacer algo como cuidar una flor real va a enseñarte valores mucho más profundos de lo que tú creés. Ya sabiendo cómo hacer lo primero, sólo tendrás que aplicarlo en otra área al acercarte a esa mujer que te atrae, para cuidarla, para amarla, para estar a su lado y recibir su amor y compartir una vida de felicidad con ella. 
Si todavía hay tiempo, empezá por aprender a tener amigas y a tratarlas con respeto y amor verdadero. La mujer que escojás para estar a tu lado cada día y noche de tu vida será tu mejor amiga, y empezar a descubrir la amistad dentro del matrimonio puede convertirse en una triste pérdida de tiempo valioso. Aparte de ser una razón muy fuerte para empezar con el pie izquierdo, con problemas de incomprensión, división, heridas, etc. 
El sexo es el gusano más peligroso para una flor. Sólo se la come, y con suerte le deja el tallo para que vuelva a resurgir. Pero el amor es el mejor jardinero que hace crecer el jardín. Y la flor, no sólo resplandece, sino se multiplica, y va pregnando de belleza y aroma todo lugar por donde pasa. 
 
Te animo a que te deshagás de tu inseguridad. Tomá la decisión de ver a la mujer con nuevos ojos. Comprendela, dale su espacio, protegela, cuidala, atendela, servila, ... y no le demandés; pedile, enseñale, guiala, ... amala, y verás cómo el paraíso del Edén está más cerca de ti de lo que imaginabas.   Ella tendrá en tu vida el mismo efecto que la flor en el jardín.  

Si querés distinguir una flor de hierba mala, sólo concentrate en la delicadeza, y no la confundás con hipocresía, cobardía, debilidad o sensualidad. 
No hay razón para que un hombre tema a una flor, mientras que sí hay mucha razón para que una flor tema a un hombre. Así que recordá lo que dijiste en el primer párrafo, y dejá de ver a la mujer como un rival o como una especie extraña y ajena a ti. Si querés lograr que ella se ponga en tus manos, sólo tenés que demostrarle que sabés cómo cuidar de ella. Sé un caballero y no un embustero.  
Todos somos de carne y hueso, tenemos emociones, sentimientos, sueños e intelecto. Pero sí hay cositas que nos hacen diferentes y tenemos diferente función, porque Dios así lo diseñó. ¡Descubramos ese diseño perfecto y hagámoslo funcionar para disfrutar la vida en unidad!  ¡Adelante, la vida te espera!  Y gracias a Dios porque decidió hacernos únicos! No importando cuánto dos personas puedan parecerse, no existen dos seres humanos iguales!!  
¡Disfrutemos descubrir nuestra individualidad!  


"En el amor existe algo singular,
capaz de resolver las contradicciones de la vida 
              y de dar al hombre aquella felicidad total,
cuya consecución es la finalidad de la vida."
                                                               L.Tolstoi


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Recomendaciones:
   
Lecturas:  Novela “María”, de Jorge Isaacs
Folleto en inglés, para descargar gratuitamente:  "¿Cómo vencer el miedo y la ansiedad?"   https://www.mentalhealth.org.uk/publications/overcome-fear-anxiety

Canciones:
"I´m wishing/ One Song"  Blanca Nieves
"Truly"  L. Richie
"Father Figure"  G. Michael
"When a Man loves a Woman" M. Bolton
"How to win your love"  E. Humperdinck
 "L-O-V-E"  The parent trap soundtrack 1
"Humanos a marte"  Chayanne
"It might be you" S. Bishop
"All I need" Jack Wagner
"Can´t fight this feeling anymore" Speedwagon
"Nothin´s gonna change my love for you" (G. Benson)
"Ay, ay Roseta"  (C. Sesto)

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